De blanco o no…en una boda la novia siempre será la protagonista

Cuando llega la hora de asistir una boda muchas veces nos preguntamos qué vestido será el más adecuado para lucir ese día. Pero debemos tener muy en cuenta que al margen de que hoy corran tiempos de libertades en el comportamiento y en el vestir, es importante no pasar por alto ciertos detalles que harán que ese día no se convierta en un incordio simplemente por haber elegido mal.
Sucede que cuando se trata de una boda, sea esta civil o religiosa, aunque el protocolo indica una cosa, la gente tiene la tendencia de hacer otras.

Elegir un vestido de blanco para la boda por eso puede prestarse a muchas interpretaciones. Si ya lo tienes y piensas que no estás a tiempo de cambiarlo por un vestido de otro color ten en cuenta que no todo está perdido. Y es que muchas veces dependerá de cómo sea la novia. En caso la novia sea la típica que siempre se ha querido casar de blanco y su vestido le ha hecho muchas ilusión y resulta que te ve llegar a ti con un vestido del mismo tono, pueden pasar dos cosas que la novia se sienta ofendida o que lo pase por alto. En una boda la novia no puede perder el protagonismo. Y nadie tiene que hacerle sombra. Sería quitarle todo el sentido al acto. Muchas veces por eso los presentes evitan elegir el color blanco para ese acto ceremonioso preparado con meses de antelación. Muchos lo encuentran demasiado violento que otra tenga ese tipo de semejanzas con la novia y futura esposa.

Ahora bien, no todo está perdido porque ir de blanco a una boda muchas veces se convierte en la exigencia que los novios les hacen a los invitados. Es un pedido expreso, parte del decorado o porque los novios así lo han establecido.

Cierto es sin embargo que para algunas personas podrá parecer una norma un tanto anticuada, que responde a otros tiempos, pero la realidad dice otra cosa porque las novias siguen esperando que en ese día tan especial puedan vestir de blanco. Por eso mejor será no arriesgarse a convertirse en el centro de atracción en el lugar incorrecto. El color blanco debe quedar desterrado para los invitados. La novia debe ser el único diamante que brille en ese momento.

Pero si el blanco es un color que sí o sí, quieres incluir en tu repertorio puedes elegir un vestido en tonos diversos que incluyan el blanco como complemento.
Y aunque el color negro es otro color prohibido en las bodas, a día de hoy no está tan mal visto que si te presentas con un vestido blanco.

Tener en cuenta que la vestimenta transmite muchas veces lo que queremos decir. Por eso a la hora de elegir el vestido que quieras usar será mejor estar atenta a lo que desean los novios. No vaya a ser que por un descuido todos los invitados vayan de blanco menos tu o que por una falta de comunicación te cortes de llevar ese vestido blanco que tanto te gusta y que considerabas ideal para ese día. No olvides eso sí…la novia es la protagonista.

Autor entrada: Redacción

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